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El ensayo de admisión de Hugh Gallagher

Hace mucho que tengo en mente escribir este post para ustedes. Se trata de una historia verídica sobre una admisión a la universidad y comienza así.

Todos sabemos que en Estados Unidos ingresar a una universidad es algo complejo (gracias Argentina). Las exigencias son altas y requieren que el estudiante cumpla altos estándares. Es un motivo por el que los jóvenes se preocupan bastante ya que su futuro profesional y laboral depende de si son admitidos a tal o cual prestigiosa universidad.

Un tipo de pregunta estándar en una solicitud para ingresar es la siguiente:

«A fin de ser admitido, para que el personal de nuestra universidad lo conozca mejor, le pediremos que responda la siguiente pregunta: ¿Existe alguna experiencia significativa que haya tenido o logros que haya alcanzado que lo hayan ayudado en su formación como persona?»

Hace algunos años, recibió el siguiente ensayo de admisión de Hugh Gallagher. El ensayo es muy famoso y conocido pero nunca lo encontré traducido en su totalidad al español, así que aquí esta con ustedes. Que lo disfruten.

Soy una persona dinámica, a quien, a menido, puede ver escalando paredes y triturando hielo. Se me conoce por remodelar estaciones de trenes en mis horarios de almuerzo, y por hacerlas más eficientes en el área de retención de calor. Traduzco frases étnicas para refugiados cubanos.Escribo operas de gran prestigio. Manejo el tiempo con eficacia.

Ocasionalmente, me mantengo a flote en posición vertical durante tres días seguidos. Seduzco a las mujeres con las sensuales e impresionantes melodías de mi trombón. Puedo montar en bicicletas en pendientes pronunciadas sin aminorar la velocidad y puedo cocinar brownies de 30 minutos de cocción en 20 minutos. Soy experto en estuco, una persona madura en el amor y un forajido en Perú.

Una vez, con una azada y un vaso de agua grande defendí una pequeña aldea de un ejercito de hormigas feroces en la Cuenca Amazónica. Todo el violonchelo tipo bluegrass. Me seleccionó el equipo de béisbol de los Mets. Se han hecho muchos documentales sobre mí.Cuando me aburro, construyo grandes puentes colgantes en mi jardín. Disfruto de volar en ala delta por la ciudad. Los miércoles, después de la escuela, reparo electrodomésticos de manera gratuita.

Soy un artista abstracto, un analista de hormigón, y un despiadado corredor de apuestas. Los criticos de todo el mundo quedan asombrados con mi línea original de indumentaria de noche de pana. No sudo. Soy un ciudadano reservado, aunque recibo correspondencia de mis seguidores. He ganado billetes para el fin de semana en un concurso telefónico.

El verano pasado hice un agira por Nueva Jersey haciendo una demostración del poderío de la fuerza centrífuga.
Soy un gran bateador de béisbol. Mis grandiosos arreglos florales me han hecho famoso en ámbitos internacionales de la Botánica. Los niños confían en mi. Puedo lanzar raquetas de tenis y golpear objetos pequeños en movimiento con gran precisión. Una vez leí «Paradise Lost», «Moby Dick» y «David Coperfield» en un solo día y todavía me quedó tiempo para restaurar un comedor completo por la noche.

Conozco la ubicación exacta de cada alimento en el supermercado. He participado en varias operacioens secretas de la CIA. Duermo una vez a la semana. Cuando duermo lo hago en una silla. Durante unas vacaciones en Canadá, negocié con un grupo de terroristas para que liberaran una pequeña panadería que habían tomado. Las leyes de la física no se me aplican.

Me mantengo en equilibrio, me tambaleo, me sacudo, retozo y mis cuentas están todas al día. Los fines de semana, para eliminar tensiones, participo en clubes de peleas ilegales. Hace años, descubrí el significado de la vida, pero se me olvidó anotarlo. He elaborado extraordinarias comidas de cuatro platos usando solo un molinillo y un horno de tostar.

Crío almejas de mucho prestigio. He ganado corridas de toros en San Juan, competencias de clavados en Sri Lanka y concurso de deletreo en el Kremlin. He interpretado Hamlet. He realizado una cirugía a corazón abierto y he hablado con Elvis.

Pero todavía no he ido a la universidad.

Aunque muchos piensan que es una leyenda urbana, este ensayo realmente se escribió y envió a la universidad. El fnal feliz de la historia es que Hugh finalmente fue admitido en la NYU.

Por Lucas Fuentes

Blogger, apasionado de internet y de la productividad. Soy el creador de La Caja Multiuso. En twitter soy @lucasfuentes.