Lunes otra vez. Debe ser la frase más repetida de este día. O quizá algún insulto.
Con el fin sazonar la idea de que comienza una nueva semana laboral, les comparto una pequeña lista de consejos para empezarla con el pie derecho. Algunos son sencillos de implementar, para otros habrá que hacer un esfuercito.
Estos consejos son el resultado de estudios de diversas universidades e institutos. Yo los leí en Muy Interesante, que cada tanto tiene algo interesante para leer.
Quizá algunos no sepan que trabajo por mi cuenta, por lo tanto, me interesan temas que tienen que ver con la relación con el cliente y con la mejora de los servicios que brindo.
Alex Hernández escribió un articulo muy bueno que resumo brevemente para, a quien le interese, lea el articulo completo aquí.
1. ¿Qué hice mal la última vez que trabajé para usted?
Preguntar a nuestros clientes qué hicimos mal crea una relación de confianza en que nosotros obtenemos información y nuestro cliente llega a la conclusión –acertada, ¿verdad?- de que haremos lo posible por mejorar la próxima vez: ganamos por partida doble.
2. ¿Qué hice bien? ¿Qué es lo que más le gusta de trabajar conmigo?
Esta pregunta está destinada a potenciar aquellas cosas que a nuestros clientes les gustan de nosotros para mejorar la satisfacción de aquellos a los que no les estamos aplicando esta cualidad nuestra antes desconocida.
3. ¿Qué opina de mis tarifas? ¿Cree que ha hecho una buena inversión?
Esta pregunta es muy delicada y la respuesta se ha interpretar con prudencia. El cliente siempre va a querer que nuestros productos sean más baratos, pero esto no necesariamente coincide con la realidad del mercado ni con el valor de nuestro trabajo. 4. ¿En términos generales, está satisfecho con el resultado de su proyecto?
Si la mayoría de las veces que haces esta pregunta te responden afirmativamente, estás siguiendo el camino correcto. En caso contrario, deberías plantearte cambiar tu forma de trabajar de manera drástica
Navegando llegué a lo de Verónica Vera y vi esta excelente presentación de las reglas de Peter Diamandis. Para leer y pensar.
Peter Diamandis es Co-fundador de Singularity University.
Encontré este articulo en una hoja impresa sobre mi escritorio. No tengo idea de donde salió pero no lo había leído nunca. Si alguien lo sabe por favor hágamelo saber para poder poner la fuente al pie.
Problema 1: Cuando la NASA comenzó con el lanzamiento de astronautas al espacio, descubrieron que los bolígrafos no funcionarían sin gravedad (o con gravedad cero) pues la tinta no bajaría hasta la superficie en que se deseara escribir.
Solución A: Resolver este problema les llevó 6 años y 12 millones de dólares. Desarrollaron un bolígrafo que funcionaba: bajo gravedad cero, al revés, debajo del agua, casi en cualquier superficie incluyendo cristal y en un rango de temperaturas que iban desde abajo del punto de congelación hasta superar los 300 grados centígrados.
Solución B: ¿Qué hicieron los rusos? ¡Utilizaron un lápiz!
Hace un par de días twitié (se dice así?) en link a un interesante articulo de Martin Méndez en su blog sobre un caso que propuso Tina Seelig a sus estudiantes en la universidad de Stanford.
Recomiendo enormemente leer el articulo completo que tuvo buenas repercusiones en Twitter, pero si por esas cosas de la vida estas ocupado, aquí dejo un breve resumen.
Tina Seelig le propone a sus alumnos el siguiente desafío.
¿Qué harías para ganar dinero si tuvieras sólo 5 dólares y 2 horas para hacerlo?
Los alumnos se dividieron en equipos y planificaron su negocio. Tuvieron tiempo desde el miércoles a la mañana hasta el domingo por la tarde para ponerlo en práctica. La consigna era que una vez abierto el sobre con los 5 dólares solo tenían dos horas para poner en funcionamiento el negocio y ganar todo el dinero que pudieran. El domingo por la tarde los alumnos debían enviar un resumen de lo que habían hecho y el lunes tendrían 3 minutos para explicar al resto de la clase lo logrado.
Las ideas más creativas fueron las de 3 grupos.
El primero reservó mesas en los restaurantes más concurridos los sábados por la noche y las ofrecía a 20 dólares a aquellos que estaban esperando en la cola por una mesa.
Otro equipo se organizó para medir la presión de aire de las ruedas de la bicicleta de los estudiantes. Si la presión era baja se la inflaban por sólo 1 dólar. A la hora de haber puesto en marcha su negocio, cambiaron la modalidad de cobro por la de donación. Con esto consiguieron aumentar lo recaudado debido a la satisfacción de los clientes.
Por último, el equipo ganador logró recaudar 650 dólares de ganancia sin utilizar los 5 dólares ni las dos horas. ¿Cómo? “Vendieron” sus 3 minutos a una compañía que quería reclutar estudiantes de una clase. Crearon un comercial de tres minutos y lo mostraron el lunes a toda la clase.
Es interesante que ni el dinero ni el tiempo es un determinante a la hora de realizar nuestro negocio. Todo debe ser cuidadosamente planificado, y sobre todo, nacer de una gran idea.
Fuente: Martin Méndez