Cada mañana, cuando el sol se alza en la selva, el león sabe que tendrá que ser más rápido que la gacela… o morirá de hambre.
Cada mañana, cuando el sol se alza en la selva, la gacela sabe que deberá de ser más rápida que el león… o morirá en sus garras.
No importa, seas león o seas gacela. Cuando el sol salga, corre!