¿A quién no le ha pasado? Por suerte uno va aprendiendo con la experiencia a ser más claros y más firmes. También sabe diferenciar entre alguien que quiere hacer algo enserio y alguien que esta “probando”.
Por suerte hoy puedo decir que no tengo ninguún cliente “pesado” gracias a Dios, pero que los hubo, los hubo!
Jaja buenisimoo… hay q ser caradura eh!!