Un año usando Bullet Journal

Hace poco más de un año comencé a utilizar Bullet Journal – #BuJo para los amigos. Quienes quieran saber de qué se trata esto, pueden leer mi post sobre Comenzando con Bullet Journal aquí.

Luego de más de 12 meses, creo que es un buen momento para sacar algunas conclusiones más firmes sobre este sistema de diario/lista de tareas/planificador.

Productividad

Decidí no anotar mis tareas diarias del trabajo en mi BuJo ya que lo haría muy denso. Preferí utilizarla para mi día fuera del trabajo o eventos importantes. Para las tareas del día a día o proyectos utilizo Asana o mi To-Do list (ya hablaré en otro post de esto).

Sin embargo, la productividad no se queda solo en el trabajo. Anotar lo que hago y lo que quiero hacer me ayudó mucho a completar más cosas.

De alguna manera, se que lo que anoto en mi BuJo es algo que debe hacerse si o si.

Planificación

Una de las cosas que más me gusta es el Monthly View que básicamente consta de anotar los objetivos que tenés para el mes que comienza. Generalmente escribo aquí no más de 10 items (entre eventos importantes, libros que quiero leer u objetivos generales del trabajo).

Es mi momento de hacer foco a 30 días y proponerme objetivos concretos y realizables.

Mientras que las tareas diarias pueden postergarse un día o dos, las mensuales casi nunca se migran de un mes a otro.

Reflexión

Quizá lo más importante que me aportó Bullet Journal es la capacidad de poder reflexionar como estoy viviendo. Cuando releo las cosas que hice en días, semanas o meses anteriores puedo notar cómo avancé en lo que me propuse. Eso me anima a continuar. Me hace más consciente de las cosas que vivo y hago. Me estimula a no dejar pasar los días sin hacer progresos relevantes en mi vida.

Se cuantas veces fui al gym, jugué al fútbol, me junté con amigos, leí libros, estuve tiempo en familia o trabajé en mis proyectos personales. Puedo determinar que semanas estuve un poco más flojo y en cuales realmente estuve en el flow. Puedo darme cuenta cuáles son las cosas que me hacen bien y cuáles las que perjudican mi desarrollo personal. Realmente es muy poderoso poder hacerse tiempo para reflexionar sobre lo que hacemos.

Palabras finales

Estos tres puntos resumen lo más relevante de Bullet Journal en mi día a día. Sentarme y anotar a mano en mi libretita se convirtió en algo que disfruto mucho. Tachar. Agregar cosas. Equivocarme. Corregir. Es algo muy parecido a la vida.

Dieta detox de 3 días

Hace un tiempo que vengo procesando la idea de prestar más atención a mi alimentación. Creo que es uno de los puntos más débiles de todos los puntos débiles de mi vida :).

Como parte de este cambio, decidí realizar un desafío junto a un compañero del trabajo: una dieta detox de tres días. Vamos a seguir la guía detox de Rawvana y la idea es ingerir solamente jugos de frutas y verduras durante tres días.

Lo único que se necesita es una juguera, una compra en la verdulería y un poco de ganas para experimentar este desafío. Al finalizar estos tres días, compartiré con ustedes los resultados… ya veremos que resulta.

Algunos datos de color

Antes de aceptar el desafío analicé cuando sería más conveniente empezar. Sabía que arrancar el fin de semana sería más difícil por los compromisos sociales, así que tenía que ser durante la semana.

Pero mañana (cuando sería el día 1) llega mi hermano y ya tengo organizado un chivo a la parrilla. ¿Qué hacer?

Podía esperar hasta el lunes siguiente para comenzar, pero la motivación es como una ola a la que hay que subirse cuando viene. Así que sin más vueltas, y le pese a quién le pese – estoy hablando 100% de mi – comencé el día de hoy (7/2/2017) con el licuado del día cero.

Día 0

Aunque la duración del detox es de tres días, Rawvana recomienda comenzar el día anterior con un licuado para preparar el cuerpo. Se puede tomar en cualquier momento del día. Estas cantidades rinden más de 1 litro – son cuatro vasos llenisimos. Los ingredientes son:

  • 1 planta de lechuga
  • 2 tallos de apio
  • 2 manzanas verdes
  • 2 tazas de espinaca
  • 1/2 limón amarillo
  • 2 tazas de agua

Día 1 – Jugo rojo

jugo detox remolacha zanahoria

  • 12 zanahorias
  • 2 remolachas
  • 1 paquete de apio
  • 5 manzanas rojas
  • 1 limón amarillo

El sabor de este jugo es rico. Jamás en la vida había comido remolacha, así que olía un sutil gusto a tierra. Bien frío pasa. Me quedé con poco jugo hacia final del día, así que tuve que agregarle agua para llenarme.

Día 2 – Jugo verde

jugo verde detox pepino, anana, pomelo, apio

  • 3 pomelos
  • 2 pepinos
  • 5 nopales (estoy viendo con qué reemplazar esto en Argentina o donde conseguirlos)
  • 1 Ananá
  • 1 paquete de perejil
  • 1 paquete de apio
  • 1 paquete de lechuga

Me pareció un poco fuerte. Se siente mucho el perejil y la acidez del pomelo (creo yo). Igual se deja tomar y cuando ya pasaron más de 36 horas desde tu último alimento sólido no hay tiempo para ponerse exquisito. Espero que el jugo del día de mañana sea más dulce!

Día 3 – Jugo verde

  • 1 pepino grande
  • 1 paquete de apio
  • 1 paquete de lechuga
  • 5 manzanas rojas
  • 1 Ananá

Este es el más dulce de todos los jugos. Si se toma bien helado y con el hambre que ya tenés a esta altura hasta parece muy sabroso.

La receta me rindió muy poco – menos de 1 litro. Con este jugo finalizó mi último día de la dieta detox.

La lista de la compras completa:

Mi compañero hasta se tomó el trabajo de armar la lista de compras, para ir a la verdulería una sola vez y comprar todo:

  • 2 atados de espinaca
  • 3 paquetes de apio
  • 3 plantas de lechuga
  • 2 limones
  • 2 manzanas verdes
  • 10 manzanas rojas
  • 12 zanahorias
  • 2 remolachas
  • 3 pomelos
  • 3 pepinos
  • 2 ananás
  • 1 perejil

El monje que vendió su Ferrari, Robin Sharma

Robin Sharma publicó “El monje que vendió su ferrari” en el año 1997. Veinte años después llegó a mi kindle y pude leerlo.

La fábula narra la historia de Julian Mantle, un abogado rico y exitoso que luego de sufrir un infarto decide hacer un retiro espiritual junto a los monjes del Himalaya. Allí aprende cómo enfocar su vida y tener una sentido de existencia.

El libro expone 7 virtudes que un ser humano debería dominar:

  • Dominar la mente: cuidado con lo que ocupa nuestros pensamientos. No dejes entrar pensamientos negativos o dañinos a tu cabeza.
  • Seguir el propósito: encontrá eso para lo que naciste y seguilo. Definí metas y alcanzálas.
  • Practicar el kaizen: nunca dejes de mejorar. Cada día tenés que ser un poco mejor que vos mismo en cuerpo, mente y alma.
  • Vivir con disciplina: para lograr el punto anterior, debés ser constante y desarrollar hábitos que te hagan crecer.
  • Respetar el propio tiempo: solo tenemos una vida y hay que aprender a utilizar bien el tiempo. No lo malgastes. Alejate de todo lo que te haga perderlo y aprendé a decir No.
  •  Servir desinteresadamente a los otros: finalmente lo más importante en esta vida es lo que hacemos por los demás.
  • Abrazar el presente: la felicidad es un camino y no un destino. Aprendé a disfrutar el momento y no lo hipoteques por una felicidad futura (que nunca llega).

Robin Sharma expone de forma simple enseñanzas y filosofías orientales antiguas pero aún vigentes y que serán de gran provecho. El autor es un experto reconocido en liderazgo y desarrollo personal y el libro es un best-seller no por nada.

Corto, de una lectura muy dinámica y que provee técnicas y hábitos interesantes para enfocarnos, ser más productivos y lograr un balance positivo en nuestra vida.

Dicen que lo bueno y breve es dos veces bueno, así que vale la pena darle una leída.

La semana laboral de 4 horas, Tim Ferris

Comencé 2017 en la costa argentina y aproveché para leer “La semana laboral de 4 horas” de Tim Ferris, un libro que hace mucho tenía en mis pendientes.

Tim Ferris se muestra como “la prueba viviente” de que es posible trabajar 4 horas a la semana y llevar una vida soñada. El autor dirige una multinacional, habla seis idiomas, tiene un récord Guinness por bailar tango, es campeón nacional de kickboxing en China, bailarín en Taiwán, actor en una serie televisiva de máxima audiencia en Hong Kong y activista político en distintas partes del mundo… y todo esto porque tuvo mucho tiempo libre.

Tim propone una nueva forma de concebir el trabajo en dónde logramos más haciendo menos. Esto nos permite diseñar el estilo de vida que queremos, tener dinero para llevarlo a cabo y lo más importante, tiempo para poder disfrutarlo. La otra cara de la moneda es ser un empleado de 9 a 5 hasta los 65 años para luego jubilarnos y comenzar a “disfrutar”.

El libro es inspirador y motivador y aunque muchas recomendaciones no son aplicables a todos los trabajos ni países del mundo estoy seguro que algo bueno vas a sacar.

En líneas generales, Ferris propone 4 pasos para lograr alcanzar la vida que siempre soñamos y lo resumen en las iniciales DEAL (trato).

DEFINIR qué es lo que realmente queremos.

ELIMINAR todo lo que hacemos que no nos ayuda a conseguir eso que queremos.

AUTOMATIZAR o delegar las tareas

LIBERARSE de todo para poder disfrutar.

Cada paso está muy detallado, tiene ejemplos propios y de lectores (leí una reedición) y también herramientas y ejercicios para poner en práctica nuevas habilidades.

Es una lectura que recomiendo, así cómo también su blog de 4 hour workweek que tiene artículos que realmente valen la pena.

Balance 2016

No puedo evitarlo. Aunque algunos lo odien, me encanta hacer balances. Creo que lo digo todos los fines de año.

La mejor idea que tuve en el 2016 fue plantear metas mensuales y no anuales. La segunda mejor idea fue anotar todo en mi Bullet Journal.

Le escribo al Lucas del futuro para decirle que analice todo el tiempo en qué invierte su tiempo, que quite cosas y/o personas que no suman (o que restan) y que se concentre en lo que realmente importa. Porque solo de esa forma va a poder hacer más.

Ah! Y que trate de acostarse más temprano…

Ahora si, la lista de las cosas -buenas- logradas en este año.
Continúa leyendo Balance 2016